Informe de ONG sobre Intersex para CEDAW México 2018

Brújula Intersexual

Informe de ONG para CEDAW México 2018

[ I n   E n g l i s h ]

Informe de ONG para el 9o informe periódico de México sobre la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) 2018

CEDAW Mexico 2018 portada

Compilado por:

  • Brújula Intersexual
  • Vivir y Ser Intersex
  • StopIGM.org / Zwischengeschlecht.org

Calendario para el CEDAW sobre México, junio y julio 2018:

  • Sesión informativa ONG, Suiza (pública): lunes 2 de julio de las 16:00 a las 17:00 hrs.
  • “Fragmentos. Una experiencia intersexual” (evento público): lunes 2 de julio a las 18:30 hrs. (Ginebra, Suiza)
  • Panel: miércoles 4 de julio
  • Reunión de ONG a la hora del almuerzo (evento privado): jueves 5 de julio

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Comunicado sobre la resolución final en torno a la Sección xii del Proyecto de Resolución Promoción y Protección de Derechos Humanos de la XLVII Asamblea General de la OEA

22 de junio de 2017.

A la opinión pública:

Durante la XLVII Asamblea General de la OEA, llevada a cabo entre el 19 y el 21 de junio de 2017 en Cancún, Quintana Roo, México, la discusión del Proyecto de Resolución en cuestión fue escenario de un debate originado por la propuesta de redacción que contemplaba incluir el término “características intersex”. Dicho término fue rechazado ante la falta de un consenso mayoritario, teniendo por argumentos principales el que dicho término no existía en las legislaciones locales de los países que se opusieron, y que no emanaba de ningún tratado ni acuerdo internacional, por lo cual la propuesta fue calificada de unilateral.

Las personas y organizaciones que firmamos este comunicado, bajo el entendimiento de que al referirnos a “personas intersex” o “personas intersexuales” no aludimos a una identidad, sino a personas con variaciones congénitas en las características sexuales, consideramos que:

  1. Al ser los derechos humanos uno de los cuatro pilares usados por la OEA para alcanzar sus objetivos declarados, este organismo debe resolver de acuerdo a los avances logrados en la materia. La OEA funge como referente en la creación de acuerdos en DDHH, por lo cual debe de innovar y abrir brecha, desprenderse de presupuestos basados en dogmas y creencias populares cuando estas tiendan a estigmatizar y discriminar al otro.
  2. La demanda del reconocimiento de los derechos de las personas intersexuales no es la demanda de un privilegio o de un estatus especial: es la exigencia del respeto a los derechos humanos establecidos en acuerdos internacionales, tales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos del Niño, los Principios de Yogyakarta, así como en el reconocimiento de los derechos que la CIDH ha avalado en las audiencias del 15 de marzo de 2013 y del 20 de marzo de 2017, convocadas para tratar la situación regional de las personas intersexuales.

Por tanto, y más allá del derecho a rechazar un término disonante con las legislaciones locales, la obligación de la asamblea es la de proponer y asumir una interpretación amplia, destinada a garantizar los derechos de las personas intersex, que son los mismos a los que cualquier otra persona debe tener acceso, sin importancia de su edad, nacionalidad, origen étnico, orientación sexual, identidad de género o diversidad corporal, entendida esta última desde las variaciones congénitas de las características sexuales. Dicha actitud requiere que los Estados miembros de la OEA identifiquen y reconozcan la violación sistemática a tales derechos, los cuales han sido documentados por relatorías de la propia CIDH (Violencia contra persona LGBTI, fechada el 12 de noviembre de 2015) y la ONU (Informe del Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, fechada el 5 de enero de 2016.)

En resumen: no criticamos el rechazo a una terminología considerada por esta asamblea como unilateral o inexistente en acuerdos internacionales. Criticamos la falta de compromiso de la asamblea para dialogar, reconocer, proponer y asumir no solo una nomenclatura, sino una postura firme para reconocer la problemática real a la que desde su infancia enfrentan las personas intersexuales y para defender sus DDHH.

Por lo anterior, llamamos a los Estados miembros de la OEA a:

  1. Asumir plenamente el pilar de los derechos humanos de todas las personas que habitan la región, reconociendo la situación en que se encuentran las personas intersex, debido a la violencia médica experimentada en sus cuerpos y a la discriminación de la que son sujetos.
  2. Educar a los representantes de derechos humanos de cada Estado miembro sobre el tema de la intersexualidad, recurriendo para ello al trabajo desarrollado por organismos internacionales (ej. Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos) y regionales (CIDH, Consejo de Europa, etc.)
  3. Incorporar a activistas intersex regionales y locales al trabajo de los organismos de derechos humanos del sistema interamericano y de cada país, a fin de legitimar los avances y propuestas que emanen de estos.
  4. Reconocer los desafíos particulares y culturales que enfrenta cada Estado y proponer acciones concretas para incorporar al lenguaje legislativo y jurídico la existencia de la diversidad corporal de las personas intersexuales.

Firman:

(Última actualización: 23 de junio de 2017)

PDF del comunicado original en españolComunicado sobre la resolución final en torno a la sección xii del Proyecto de Resolución Promoción y Protección de Derechos Humanos de la XLVII Asamblea General de la OEA

Public Release English translation PDF downloadPublic release on the final resolution on section xii of the 47th OAS GA Draft Resolution Towards Promotion and Protection of Human Rights

DOC del proyecto de resolución aprobado por la OEA (original en español)AG07431S03.doc

DOC da tradução Português do projeto de resolução aprovado pela OEAAG07431P06.doc

(Para traducciones pendientes del proyecto de resolución aprobado, consultar: Documentos de 47º Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA

¿Qué tan común es la intersexualidad?

La ficha de las Naciones Unidas nos dice un dato, el cual se ha vuelto referencia habitual de años para acá. Se habla de entre un 0.05% y un 1.7% de la población. Partiendo del dato de que en el mundo existen seis mil quinientos (6,500) millones de personas (cifra aproximada), tenemos que existen al menos tres (3) millones de seres humanos que nacen con rasgos intersex, pero la cifra se elevaría hasta los ciento diez (110) millones de personas intersex en el planeta Tierra. (En México, suponiendo una población total de 110 millones de habitantes, tendríamos un rango de entre al menos 55,000 y hasta 1,870,000 personas intersex)

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En lo personal, algo me pareció raro cuando noté la brecha tan grande entre ambos números. Si se tratara de un típico dato estadístico, el rango de valores debería ser más cerrado. ¿Por qué es diferente este caso?

Al pie de la letra, la ficha dice:

Según expertos, entre un 0,05% y un 1,7% de la población nace con rasgos intersex; el porcentaje que representa el umbral superior es similar al número de personas pelirrojas.

Según expertos. Las cifras distan de estar basadas en censos o muestreos estadísticos duros. Surge la pregunta: ¿quiénes son los expertos en este caso?

En la página de preguntas y respuestas del sitio de la Sociedad Norteamericana Intersex (ISNA, por sus siglas en inglés), existe un rubro donde, de forma explícita, se inquiere sobre la frecuencia de la intersexualidad. La página ya es antigua, y como la ISNA ha dejado de operar desde 2006, el contenido no ha sido actualizado (aparte de que la última actualización promueve la nomenclatura de “Trastornos del Desarrollo Sexual” o DSD, por sus siglas en inglés). Pero trasladando los conceptos que ahí se encuentran al lenguaje actual, sus argumentos siguen siendo válidos para este ejercicio. ¿A qué nos referimos por intersexualidad? ¿Se cuentan solo los individuos cuyos genitales no se corresponden visualmente con las nociones binarias del sexo biológico? ¿Qué sucede con rasgos imperceptibles al nacer? ¿Y qué pasa con otros rasgos como los cromosomas? De acuerdo con ISNA, expertos de centros médicos (es decir, especialistas, como urólogos y endocrinólogos pediatras) reportaban un estimado de un recién nacido intersex en cada 1,500 o cada 2,000 nacimientos; esto es, entre un 0.05% y un 0.06% de la población. Hasta aquí, todo parece coincidir. Pero el dato interesante es que dichos especialistas solo se referían a los recién nacidos que presentaban genitales que no coincidían con la noción binaria del sexo, la mayoría de los cuales eran sometidos a intervenciones médicas sin consentimiento de los individuos afectados.

La cosa se vuelve difusa al intentar averiguar cómo se llega al 1.7%. Debido al mismo problema de que no existe un censo propiamente, muchos médicos y académicos han tratado de extrapolar cifras de la frecuencia de diagnósticos de intersexualidad a partir de datos a nivel internacional. Los resultados obtenidos por Blackwell et al en 2001 y por  Grumbach, Conte y Hughes en 2003 resultan relevantes en el sentido de que:

Los autores concluyen que la presencia de todos los casos de “desarrollo sexual no dimorfo” llegan a contabilizar hasta por el 1.7% de todos los recién nacidos con vida y que grosso modo el mismo porcentaje de la población llega a ser sometido a cirugía genital (citado por K. Karkazis en Fixing Sex, 2008, Duke University Press)

Lo relevante de este estudio es que contempla absolutamente todos los casos donde los caracteres sexuales no encajan en la noción típica de sexo, abarcando todos los aspectos del cuerpo y no solo el fenotipo.

De acuerdo con Katrina Karkazis, esta cifra ha sido altamente disputada por algunos, como el médico y psicólogo Leonard Sax, quien rebate que sólo debieran restringirse en dicho conteo los casos donde fenotipo no es claramente ni masculino ni femenino, o donde el cariotipo sea inconsistente con el fenotipo. Su principal argumento es que los cinco diagnósticos más comunes, a saber: Hiperplasia Suprarrenal Congénita por deficiencia de 21-hidroxilasa, Agenesia vaginal, los síndromes de Turner y Klinefelter, y otros casos donde los cariotipos son distintos de XX y XY, al presentar muy raramente “ambigüedad genital” (según sus propias palabra), no deberían considerarse intersexuales. Y su conclusión es que sólo uno de cada 5,000 recién nacidos vivos presentan “genitales ambiguos”. En lo personal, este último argumento me resulta  chocante, ya que sólo considera el aspecto genital como características sexuales, pasando por alto las gónadas y el cariotipo.

Karkazis también cita a Heino Mayer-Bahlburg, psicólogo alemán especializado en temas de intersexualidad y, en sus palabras “un médico e investigador muy respetado”. Mayer-Bahlburg también alude a que prácticamente el 87% de los individuos incluidos dentro del 1.7 de cada 100 recién nacidos son personas con diagnósticos de HSC por 21-hidroxilasa y síndromes de Turner y Klinefelter, quienes raramente nacen con genitales fuera de la noción binaria del sexo, y que si se los descuenta, nos quedamos con una cifra de una persona por cada 1,000 nacimientos, es decir, un 0.1% de la población (porcentaje todavía por arriba de la cota mínima citada por la ficha de la UNFE, y que representaría, según se estableció en el primer párrafo, a 6 millones 500 mil personas a nivel mundial). Pero de nueva cuenta, caemos en el vicio de reducirlo todo al fenotipo y a los rasgos sexuales primarios.

La necesidad de saber qué tan común es la intersexualidad no surge del ocio. Nace de una necesidad más profunda, de saber que, aunque somos invisibles todavía, no somos fenómenos de feria ni criaturas mitológicas, como ciertos términos médicos nos han proyectado ante la sociedad. Y sobre todo, alimenta la certeza de que no somos pocos, que existimos y somos más de los que pensábamos.

Incluso en los cálculos más conservadores (Según Sax, el porcentaje caería hasta el 0.02%, representando así a un estimado nada despreciable de 1.3 millones de personas intersex en el mundo, más o menos lo mismo que el total de los habitantes de Estonia o de Trinidad y Tobago), podemos decir con certeza que la intersexualidad no es en absoluto infrecuente, y que no debería ser considerada anómala, ni saltar la conclusión (hecha por Sax y citado por Karkazis) de que la sexualidad humana es binaria y no un continuum como muchos hemos venido insistiendo.

La realidad es que carecemos de información precisa para afirmar qué tan común es la intersexualidad en el mundo. Todo lo que tenemos son estimaciones. Un censo sería sensacional, pero irreal dado el estigma que prevalece y el silencio y la falta de visibilidad. Una proyección estadística basada en un muestreo también podría servir, pero, ¿cuántos de nosotrxs estaríamos realmente dispuestxs a prestarnos a tal ejercicio?

Al final, podemos concluir que las personas intersex solo somos personas, dignas de ser tratadas como tal, y de aspirar, como el resto de los seres humanos, a una vida realizada y feliz, plena y productiva, respetuosos de la diversidad del género humano.

 

Perfectos como son.

La ONU ha lanzado hoy, nada menos que en su aniversario 71, una campaña destinada a redoblar los esfuerzos de muchas personas en el mundo por dar visibilidad a la intersexualidad. El video que fue publicado en su canal de YouTube es sumamente conmovedor y alentador del cambio que es posible.

Los textos en inglés rezan:

Hasta un 1.7% de todos los bebés nacen intersex – con rasgos físicos que no cumplen con la definición típica de masculino o femenino.

Son perfectos tal como son.

Para mayor información, visita www.unfe.org/intersex-awareness/

También fueron publicadas las siguientes imágenes como apoyo a la campaña, creo que no hay ningún problema en reutilizarlas. Las imágenes fueron descargadas del mismo enlace de la UNFE.